Vegeototerapia (Reich) - Terapia Reichiana



Kriz menciona:

La obra que nos ha dejado  Wilhem Reich (1987-1957) es, si la consideramos superficialmente, muy heterogénea: en el macronivel sus trabajos penetran en el campo de la sociología y la política; en el micronivel se extienden desde la biología y la físicoquímica hasta adentrarse en la física. Pero las elaboraciones de Reich en estos campos fueron siempre la consecuencia lógica y directa de descubrimientos obtenidos con anterioridad en investigaciones guiadas por el afán de entender las perturbaciones psíquicas y de fijar su terapia. No pocos autores y reseñadores -incluidos críticos de Reich -comprueban que sus trabajos se caracterizan por un rigor lógico fascinante, que arranca desde la problemática misma, pasa por los estudios correspondientes, hasta llegar a conclusiones que por regla general desembocan en problemas nuevos. Y justamente este rigor llevó a Reich desde el psicoanálisis como lo entendía Freud, en línea recta, a la biofísica del "orgon" (según Reich, una forma de energía aún no investigada, que llena el universo entero). Pero si los primeros trabajos de Reich, situado por entero en el terreno del psicoanálisis, encontraron amplia aceptación, el círculo de sus partidarios se redujo a medida que el avanzo en sus investigaciones y teorías.

Con el título general de “vegetoterapia" seleccionamos aquí un aspecto que es central pero que en modo alguno es el punto de llegada de los trabajos teóricos y de investigación de Reich. Dos razones nos mueven a convertirlo en el núcleo de nuestra exposición: en primer término, contiene las bases de diferentes abordajes de la psicoterapia orientada hacia el cuerpo, en particular de la "bioenergética" del discípulo de Reich, Alexander Lowen, de la "terapia primaria" de Arthur Janov y de la "terapia guestáltica" de Fritz Perls. En segundo término, este libro, que se propone ser un panorama de las corrientes en psicoterapia, no es el lugar donde pudiéramos seguir a Reich en sus elaboraciones biofìsicas, sobre todo porque éstas, según que apuntamos, son muy cuestionadas y parecen contradictorias con las ideas actuales de la mayoría de los especialistas en ciencias naturales. Por último, yo no me ciento competente para terciar en esta polémica.
No haremos justicia Reich, entonces, seleccionando estos aspectos "más decoroso" de su obra total. La cual es lamentable sobre todo porque en la vida tuvo que sufrir que un vasto sector de sus teorías fuera desautorizado por muchos psicoanalistas, al mismo tiempo que partes "utilizables" de ellas le eran tomadas sin hacer mención de su autor. En este sentido, Boadella (1983, página 26) refiere que Charles Breg (1948), en su libro sobre psicología clínica, expone la teoría de la angustia de Reich, basada en la economía sexual, como si fuera propia. (También en el trabajo nuclear de Anna Freud sobre los mecanismos de defensa del "yo", en cuya génesis Reich tuvo notable participación, como después lo expondremos, se lo menciona sólo de pasada.)
Es notable que Reich, no obstante la hostilidad de que fue objeto y la explotación que otros hicieran de sus trabajos (en una medida tal como sólo Freud hubo de soportar la de parte de la profesión médica "establecida", en particular los psiquiatras), nunca entró en un "compromisos sucios" ni en la ciencia ni en política. No en último término a causa de su adhesión al comunismo y al psicoanálisis fue expulsado del Partido Comunista y de la asociación psicoanalítica. Después que debió escapar de Austria y Alemania, pasando por Dinamarca, Suecia y Noruega, a causa de los ataques que se dirigían por sus obras y por motivos raciales (era judío), una vez instalado en los Estados Unidos apenas pudo trabajar una década (de 1937 a 1947) sin ser molestado. En ese momento empezó la campaña de la FDA (Food and Drugs Administration) contra el acumulador de orgón, y que él introdujo con fines terapéuticos). Esta campaña terminó finalmente con la prisión de Reich (no mucho después moriría en la cárcel) por desacato a una citación del tribunal, la destrucción de sus aparatos y la que sustrajo científicos, que fueron considerados "escritos publicitarios" del acumulador de orgón. Los escritos fueron destruidos bajo vigilancia de la FDA  (entre otros, su aporte central al psicoanálisis freudiano, Análisis del carácter, que había aparecido en 1933, es decir, muchos años antes de que concibiera sus primeras ideas sobre el orgón o imaginar a los acumuladores).
Uno de los juicios corrientes -todavía hoy -acerca de Reich y los trabajos que dedicó al orgón es que "hizo aportes valiosos a la investigación del carácter antes de volverse "esquizofrénico o charlatán" (citado segúnBoadella, 1983, página 299). Y esto a pesar de que muchos médicos confirmaron y repitieron diversos descubrimientos clínicos que Reich había logrado en sus investigaciones sobre el orgón, así como su terapia del cáncer. Algunos de ellos fundaron, en la época del proceso contra Reich, la American Associaton for Medical Orgonomy (AAMO); entre otros, T. Wolfe, profesor de psiquiatría de la Universidad de Columbia, y varios clínicos jefes. Entonces, si se pretende desechar los últimos trabajos de Reich con el argumento de su esquizofrenia o su charlatanería, habría que extender ese juicio aquel círculo de personas.
Estas reflexiones parecieran necesarias y oportunas porque "el caso Reich" y su obra, así como las insólitas reacciones de descrédito en el terreno de la "ciencia" y la sociedad, fueron el aspecto que más me impresionó mientras preparaba este libro. Para hacer justicia en mínima medida el edificio teórico de Reich como totalidad, me limitaré a exponer en lo que sigue el desarrollo de la vegetoterapia. No es casual que el volumen I del descubrimiento del orgón
(Reich, 1972; la primera edición es de 1942) culminará con la exposición de la vegetoterapia (y en breve anticipación de los temas del volumen II): la vegetoterapia, en consecuencia, aparece como la conclusión de una labor de investigación desarrollada durante dos buenas décadas en las fronteras de la ciencia "normal" (en el sentido de los "paradigmas" según los entiende Kuhn), dentro del ámbito de la psicoterapia (incluido el trabajo corporal correspondiente).
El volumen II, El descubrimiento del orgón. II: el cáncer (Reich, 1975; publicado por primera vez en 1948), contiene los resultados más generales, en lo esencial biológicos y biofísicos, de los trabajos realizados por Reich (hasta 1948); es lo que aquí omitimos por razones apuntadas. Para concluir estas palabras introductorias no podemos menos que citar a R.D. Laing (según Boadellas, 1983):
"se pasea todavía el fantasma de Whilhem  Reich, risible, peligroso, digno de compasión -según la proyección del caso -, "excluido" del recinto del ortodoxia psiquiátrica y psicoanalítica. Pero pareciera que entre los más jóvenes -de todas las edades -estuviera en marcha un proceso de revalorización. Ni siquiera sus trabajos finales sobre biofísica, como él la denominaba, puede ser abandonados tan ligeramente en el salón de las curiosidades como se hacía hace unos años. A medida que tomó noticia directa y más exacta de las cosas que decía Reich, más serias me parecen".

Kriz, J. (2012). Corrientes fundamentales en psicoterapia. Buenos Aires: Amorrortu